…por un par de morcillas

Foto de grupo

No se me ha ocurrido un mejor titular. Lo siento. Y es que poner en letra a doble tamaño, lo más insignificante de la Jornada que organizamos éste pasado domingo, hará que leáis este texto, tratando de conseguir algo de información frente a un titular tan soso.

Y es que fue la disculpa que propició organizar una nueva Jornada de encuentro en el campo, de actividades, de almuerzo y de compartir. El pasado 19 de Septiembre, quisimos dar comienzo al «curso» en EuskoByte con un encuentro en Urregarai, y lo que sobró en esa ocasión ha sido el punto de inicio de ésta en el monte Oiz. Sobró ganas de seguir juntos, faltó tiempo.

Así que organizamos entre todos una Jornada de Radio, que os hemos venido contando en ésta web, en nuestras redes sociales, y en la Rueda de todas las noches en el TG de Bizkaia, que desarrollamos en el refugio anexo a la Ermita de San Kristobal en Monte Oiz. Un lugar bien conocido desde hace muchos años, y escenario de innumerables activaciones y concursos de Radioaficionado.

Empiezo por la cocina, y en ésta ocasión, aprovechando y agradeciendo a Axier EA2ENC que disponía de una Putxera, pensamos que qué mejor… una alubiada, donde poder incorporar las morcillas sobrantes del mes anterior. A la brasa estuvieron él y Ros EA2EPV, demostrando que nunca es un mal día para hacer la primera putxera de su vida (y de la nuestra).

Sigo por el cuarto de radio, que montamos en el exterior. Siempre nos gusta levantar un dipolo multibanda en nuestra «estación base» para hacer radio mientras comemos o departimos. El día antes, pensaba que era un poco feo estar junto a una ermita, y no ponerla en el aire para el Diploma de Ermitas… y es que encima, estaba planeado tener estación de radio al lado. Así que repasé las bases del diploma, y organicé lo poco que quedaba por hacer.

Tras levantar el dipolo, y hacer ajustes, lo primero que sucedió fue que de repente se fue al suelo el punto más alto. Estrenábamos un montaje mecánico de Maky EA2EAH con una polea para poder subir y bajar la antena sin desmontar el mástil. Lo que no intuí, es que la pieza que sujetaba todo, la diseñó y obtuvo en una impresora 3D…. y con la tensión que hace todo el sistema… no aguantó y se partió, cuando la vorágine de 40 metros estaba llamándonos para conseguir esa referencia del diploma.

Volvimos a poner la antena en su sitio, sin polea…, y entonces falló el cable que nos conectaba a la energía 12v. Sabía lo que podía ser así que dije ¡¡El fusible!! y fui a por la caja de repuesto que tenía preparada, descubriendo que necesitábamos uno largo, y la cajita eran todos cortos. Al final el fusible no estaba fundido, y con la destreza de Maky volvió a funcionar.

Todo pintaba ya bien, pero de repente, vimos como el S-meter de la emisora bajaba de 9 a 0, uniformemente, como si fuera un condensador descargándose. Y a partir de ahí, el dipolo no acoplaba ni recibía. Así que antena rota. Vuelta a bajar todo y gracias a que Maky había traído otra antena tipo End-fed. Vueeeeelta para arriba mientras me decía ¡¡¡Solo 50 Watts!!

Quitando esas «leves» incidencias, y que al transmitir no funcionaba el teclado del ordenador por la RF, concluimos la activación con 131 QSO’s.

Mientras tanto, varios colegas se acercaron atraídos por la convocatoria que desde EuskoByte veníamos haciendo días atrás, así que charlamos, y pasamos un rato agradable, hablando de radio. Entró un aviso en un móvil. Jagoba EA2TP está activando una SOTA en 145 Mhz. Todo el mundo a hacer QSO con él, lo cual le llamó la atención…. «Pero ¿tu también estás con éstos?» decía.

El olorcillo en el ambiente hacía presagiar que el gran momento se acercaba. Que la putxera ya estaba casi lista, así que entre todos fuimos poniendo la mesa dentro del refugio (mantel incluido) y trasladamos el Shack al interior ya que después del día soleado, amenazaba lluvia. Picando unas patatas fritas, trabajamos dos sotas más en HF. No hubo lluvia, pero si niebla, algo que en Oiz es bastante habitual.

Tras el postre, departimos en una alegre sobremesa, contando anécdotas e historias de los Radioaficionados, al calor de la aún humeante putxera.

Y tras recoger y limpiar todo, nos despedimos, quedando para unas horas después en la Rueda.

En resumen, un buen domingo que nos dio tiempo para mucho, pero no para todo lo que queríamos hacer, ya que fuimos ambiciosos, (demasiado incluso) y no hubo tiempo para el aburrimiento. También nos dimos cuenta que estamos preparados para superar cualquier ginkana de Radio. Así es ésta afición, y el interés que tenemos en EuskoByte, un Radioclub pequeñito pero con ilusión.

Ojo, quedaron alubias sin cocinar…. No digo nada…

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